La mejor época para viajar a Trujillo es entre mayo y noviembre, cuando el clima es más suave, casi no hay lluvias y los precios suelen ser más convenientes para quienes viajan desde Chile. En estos meses, la ciudad peruana ofrece días agradables, cielos despejados y un ambiente perfecto para recorrer sus sitios arqueológicos, playas y barrios históricos sin calor extremo ni alta demanda.