
A orillas del río Biobío, en territorio Pehuenche y a 3.164 metros sobre el nivel del mar, las termas El Avellano son uno de los destinos termales más auténticos de la región del Biobío. Pozones naturales con agua a 40°C, paisaje cordillerano y una desconexión total del mundo urbano. En esta nota te contamos cómo llegar, cuánto cuesta y todo lo que necesitas saber antes de visitarlas.
Las termas El Avellano están ubicadas en la comunidad del mismo nombre, en la comuna de Alto Biobío, a orillas del río Biobío, en la cordillera de los Andes.
La forma más conveniente de llegar es en auto particular. Debes tomar la Ruta 5 Sur hasta Los Ángeles, luego seguir por la Ruta Q-61R hacia Santa Bárbara y continuar por la Ruta Q-699 en dirección a Ralco. Desde allí, son 22 kilómetros más por la Ruta Q-689 hasta El Avellano, donde se encuentran las termas. Hay estacionamiento en el lugar, pero debes considerar que en invierno el último tramo del camino puede no ser apto para vehículos que no sean 4x4.
Si no cuentas con vehículo, puedes tomar un bus desde Los Ángeles a Ralco. Generalmente hay uno al día que sale cerca del mediodía desde el Terminal Rural de Los Ángeles.
También puedes cotizar arriendo de autos desde tu ciudad de origen o pasajes en bus según tus necesidades.
El complejo de las Termas El Avellano cuenta con entre 4 y 5 piscinas termales, con temperaturas que varían entre los 35 y 45 °C, además de al menos una piscina de agua fría. Son pozas naturales ubicadas junto al río, lo que ofrece una experiencia en contacto directo con la naturaleza.
El lugar también ofrece servicios adicionales como tinajas y tratamientos de spa, como baños de barro.
En cuanto a infraestructura, dispone de camping equipado, baños, vestuarios, lavaderos básicos, además de un kiosco y cocinería para comer en el lugar.
Eso sí, hay muy poca señal telefónica, lo que lo convierte en un lugar perfecto para desconectarse por completo.
El valor de la entrada varía entre $3.000 y $7.000 por adulto, dependiendo de la temporada. El camping cuesta $12.000 por noche para adultos y $8.000 para niños.
El recinto está abierto todos los días del año (si las condiciones climáticas lo permiten), entre las 8:30 y las 21:30 horas.
La mejor época para visitar las termas El Avellano es de octubre a marzo, cuando los caminos están en mejores condiciones y el clima permite aprovechar al máximo las actividades al aire libre.
En invierno el paisaje nevado es espectacular, pero el acceso se complica y se recomienda consultar el estado de la vialidad antes de salir.
Algunas recomendaciones importantes si decides visitarlas:
Si te gustaría combinar este paseo con otro destino, explora hospedaje y actividades en la zona.
Las termas El Avellano son de esas escapadas que combinan lo mejor de Chile: naturaleza sin infraestructura turística de por medio, aguas termales reales y un silencio que en la ciudad es difícil de encontrar. Planifica con tiempo, verifica el estado del camino y prepárate para desconectarte de verdad.