
Río de Janeiro es una base de viaje extraordinaria porque a pocas horas de la ciudad aparecen playas paradisíacas, ciudades imperiales, islas de selva tropical y arquitectura de primer nivel. Las escapadas desde Río de Janeiro permiten multiplicar la experiencia del viaje sin cambiar de hotel, y la mayoría se pueden hacer perfectamente en un día. Esta guía ordena los mejores destinos cercanos de más próximos a más lejanos, con todo lo necesario para planificar cada salida.
En Turismocity puedes comparar precios de vuelos y conseguir vuelos baratos a Río de Janeiro. Revisa las mejores opciones de hoteles en Río de Janeiro. Y si no quieres preocuparte por armar el itinerario, busca paquetes turísticos a Río de Janeiro.
Si vas a viajar al exterior, siempre es conveniente hacer seguro tu viaje; por eso, compara asistencias al viajero en Turismocity y contrata la que más te conviene.
Destino | Distancia | Tiempo de viaje | Tipo de excursión |
| Petrópolis | ~70 km | 1h30 en auto o bus | Día completo |
| Niterói y Ruta Niemeyer | ~15 km | 20 min en ferry | Medio día o día completo |
| Cabo Frío | ~122 km | 2h en auto | Día completo |
| Arraial do Cabo | ~140 km | 2h30 en auto | Día completo |
| Angra dos Reis e Ilha Grande | ~180 km | 2h30 en auto + barco | Día completo o dos días |
| Búzios | ~170 km | 2h45 en auto o bus | Día completo |
| Paraty | ~248 km | 3h30 en auto o bus | Día completo o dos días |
La escapada más corta desde Río de Janeiro no requiere auto ni bus: el ferry desde el Praça XV cruza la Bahía de Guanabara en unos 20 minutos y llega a Niterói, una ciudad que merece mucho más atención de la que suele recibir. Su atractivo principal es la Ruta Niemeyer: un conjunto de edificios diseñados por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer que incluye el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) —una estructura en forma de platillo volador sobre el mar que es una de las obras más fotografiadas de Brasil—, el Teatro Popular, el Caminho Niemeyer y el Centro Petrobras de Artes.
Además de la arquitectura, Niterói tiene miradores espectaculares sobre la bahía de Guanabara con el Cristo Redentor y las montañas de Río al fondo, playas tranquilas como Icaraí y el Parque de la Cidade con vistas panorámicas que muchos visitantes consideran superiores a las del Pan de Azúcar. Es una excursión de medio día perfectamente combinable con una tarde en Río.
A unos 70 kilómetros al norte de Río por la Serra Fluminense, Petrópolis es conocida como la Ciudad Imperial de Brasil. Fue la residencia de verano de la familia real portuguesa y del emperador Pedro II durante el siglo XIX, y su arquitectura y su ambiente lo hacen evidente desde el primer momento.
El punto central de la visita es el Museo Imperial: el palacio donde vivió el emperador, con las coronas originales, la pluma con la que se firmó la Lei Áurea que abolió la esclavitud y colecciones de arte y mobiliario de época. El recorrido por el centro histórico incluye la Catedral de São Pedro de Alcântara, la Casa de Santos Dumont —el inventor brasileño del avión— y el Palacio de Cristal, una estructura de hierro y vidrio traída de Francia en piezas.
Las excursiones organizadas desde Río incluyen transporte y guía con salida desde los hoteles de Copacabana o Ipanema y regresan en la tarde. Para quienes van por su cuenta, hay buses desde la Terminal Rodoviária Novo Rio. La recomendación es visitar los lunes o martes cuando hay menos afluencia turística.
A unos 122 kilómetros al este de Río, Cabo Frío es la localidad más grande de la Região dos Lagos y el punto de acceso a algunas de las playas con el agua más clara de toda la costa brasileña. Sus temperaturas de agua son más frías que en Río debido a la corriente de Malvinas —de ahí su nombre— lo que le da un color turquesa intenso que no se ve en ninguna playa del litoral carioca.
Unos kilómetros más al sur, Arraial do Cabo complementa perfectamente la excursión: sus piscinas naturales, las dunas blancas de la Praia do Forno y las aguas color esmeralda de la Lagoa de Araruama hacen de este pequeño enclave uno de los lugares más fotografiados de Brasil. La excursión más popular incluye un paseo en barco por las grutas y las playas accesibles solo por mar, con parada para snórquel en el arrecife de la Ilha do Farol.
El trayecto desde Río toma unas 2 a 2h30 en auto o bus desde la Rodoviária Novo Rio. Los traslados privados desde los hoteles de Copacabana o Ipanema son la opción más cómoda para combinar ambas playas en un solo día.
La Península de Armação dos Búzios es el destino de playa más sofisticado y más buscado de los alrededores de Río. Antiguamente un pequeño pueblo de pescadores, Búzios saltó a la fama en los años 60 cuando Brigitte Bardot pasó sus vacaciones allí —y una estatua suya en la Rua das Pedras lo recuerda— y desde entonces se convirtió en el balneario más fashionable de Brasil.
La excursión organizada desde Río dura aproximadamente 3 horas de trayecto en bus o auto y suele incluir un paseo en barco por las playas más bonitas de la bahía: Praia de João Fernandes, Ilha Feia y Praia da Tartaruga son las más valoradas desde el agua. La Rua das Pedras, la calle peatonal de piedra portuguesa que atraviesa el centro de Búzios, concentra restaurantes de cocina internacional, boutiques y bares con terraza que hacen muy agradable la tarde antes del regreso a Río.
Para quienes se hospedan en Río más de 5 días, Búzios merece una noche para disfrutarlo al máximo: el ambiente del atardecer y la vida nocturna de la Rua das Pedras son parte de lo que hace especial a este destino.
A unos 180 kilómetros al sur de Río por la Costa Verde, Angra dos Reis es la puerta de entrada a uno de los archipiélagos más impresionantes de Brasil: más de 360 islas rodeadas de selva atlántica, playas vírgenes y aguas de color esmeralda que contrastan con el verde intenso de la vegetación.
La excursión en barco por las islas de Angra es una jornada de playa y navegación en estado puro: paradas en playas accesibles solo por mar, snórquel en arrecifes de coral, almuerzo a bordo y el silencio de lugares donde no llega el turismo masivo. La Ilha Grande, la mayor del archipiélago, tiene más de 100 playas y es accesible solo por barco desde Angra, Conceição de Jacareí o Mangaratiba. Sus senderos de selva, la Praia de Lopes Mendes —considerada una de las diez mejores playas de Brasil— y la ausencia total de vehículos en la isla hacen que muchos viajeros la describan como una de las experiencias más memorables de Brasil.
Dada la distancia, Ilha Grande merece idealmente una noche de hospedaje en la isla. Quienes tienen solo un día pueden hacer la excursión en barco desde Angra, aunque el tiempo en la isla es más limitado.
A 248 kilómetros al suroeste de Río, Paraty es una de las ciudades coloniales mejor conservadas de Brasil y el destino más lejano de esta lista que sigue siendo viable en excursión de un día largo. Su centro histórico, con calles de piedra portuguesa que se inundan con la marea alta, iglesias del siglo XVIII y casas coloniales pintadas en blanco y colores pastel, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019.
La excursión de un día desde Río incluye el trayecto en bus o auto por la BR-101, que es en sí misma una de las carreteras más espectaculares de Brasil con el mar y la Serra do Mar a ambos lados. En Paraty, el recorrido a pie por el centro histórico, el tour en barco por las islas y playas de la bahía y el tiempo libre en los restaurantes y bares de las calles empedradas llenan perfectamente una jornada antes del regreso. Para quien tenga más tiempo, Paraty merece una o dos noches de estadía propia.
Si quieres conexión en tu destino sin complicaciones ni gastos extra de roaming, la opción más práctica es contratar un eSIM como Yendos.
Para un viaje completo, reserva tus actividades en Río de Janeiro. Si quieres moverte cómodo, arrienda un auto o mira opciones de bus, tren o ferry.
Las escapadas desde Río de Janeiro muestran que la Ciudad Maravillosa es mucho más que sus propias playas y miradores. En un radio de 3 horas, el viajero chileno puede llegar a la arquitectura imperial de Petrópolis, las aguas turquesas de Arraial do Cabo, las islas de selva de Ilha Grande y las calles coloniales de Paraty. La recomendación es elegir con tiempo y no intentar combinar más de un destino en el mismo día: cada escapada merece la jornada completa para aprovecharse bien.
¿Cuál es la excursión de un día más popular desde Río de Janeiro?
Búzios, Arraial do Cabo y Petrópolis son las tres más populares. Búzios destaca por sus playas y ambiente sofisticado; Arraial do Cabo por el agua más cristalina de la costa bonaerense; Petrópolis por su historia imperial y arquitectura. Las excursiones organizadas desde Río incluyen transporte desde los hoteles de Copacabana e Ipanema y guía en español.
¿Vale la pena ir a Ilha Grande desde Río de Janeiro en un día?
Isla Grande merece idealmente una noche de hospedaje en la isla para aprovecharla bien. El trayecto desde Río hasta Angra dos Reis es de unas 2h30, más el tiempo de navegación hasta la isla. Quienes solo tienen un día pueden hacer la excursión en barco desde Angra, aunque el tiempo en la isla es más limitado. Los senderos de selva, la Praia de Lopes Mendes y la ausencia de vehículos hacen de Ilha Grande una experiencia única en Brasil.
¿Cómo llegar a Petrópolis desde Río de Janeiro?
Hay buses directos desde la Terminal Rodoviária Novo Rio hasta Petrópolis con frecuencias regulares durante el día. El trayecto tarda aproximadamente 1 hora 30 minutos. Las excursiones organizadas desde los hoteles de Copacabana o Ipanema incluyen transporte privado y guía. Para quienes van por su cuenta en auto, la ruta por la BR-040 con las vistas de la Serra Fluminense es parte del atractivo del viaje.
¿Qué es la Ruta Niemeyer en Niterói y cómo llegar desde Río?
La Ruta Niemeyer es un conjunto de edificios diseñados por Oscar Niemeyer en Niterói, la ciudad al otro lado de la Bahía de Guanabara. El más famoso es el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), una estructura en forma de platillo volador sobre el mar. Desde Río, el ferry desde el Praça XV llega a Niterói en unos 20 minutos. Es la escapada más corta y económica disponible desde Río, perfecta para medio día de arquitectura y miradores.